Estas son las condiciones que ordenan el arranque de un proyecto. Sirven para evitar malentendidos sobre qué se entrega, qué se decide en cada etapa y hasta dónde llega el trabajo del estudio antes de fabricar.
El esquema preliminar no es un plano final
El primer dibujo muestra cómo se mueve el mecanismo y qué superficies se liberan. Es una herramienta para conversar, no un documento de taller. Las medidas definitivas se cierran recién cuando el cliente aprueba la propuesta.
Los cambios tienen un momento
Dimensiones, terminaciones y tipo de apertura se pueden ajustar durante la revisión del esquema. Una vez confirmada la propuesta final, cualquier modificación implica volver a evaluar el mecanismo y puede retrasar el inicio de la fabricación.
El relevamiento a distancia tiene límites
Cuando no hay visita presencial, trabajamos con medidas y fotos que envía el cliente. Si el espacio tiene desniveles, zócalos irregulares o instalaciones a la vista, conviene aclararlo desde el principio: eso cambia el apoyo del mueble y la forma en que se abre.
Qué se espera del cliente
Responder dudas sobre el uso real de la pieza, confirmar el esquema en un tiempo razonable y avisar si cambia el destino del mueble. La comunicación por correo o mensaje es parte del proceso, no un trámite aparte.
Alcance del estudio
Modo Objeto diseña y fabrica muebles con mecanismos plegables, deslizantes y modulares. No realizamos instalaciones eléctricas, sanitarias ni obras de albañilería. Si el proyecto las requiere, se coordinan con otros oficios y quedan fuera de nuestra propuesta.
Aprobación y arranque
La fabricación comienza cuando la propuesta final está confirmada por escrito. A partir de ahí se agenda el trabajo en el taller y se comparten avances. Antes de esa confirmación, el proyecto sigue en etapa de diseño.
Si alguna de estas condiciones no encaja con tu caso, conviene plantearlo en la primera conversación. Es más simple resolverlo al inicio que rehacer un mecanismo a mitad de camino.